
LIE · Laboratorio de Inteligencia Ecosocial
Reto
La Reserva de la Biosfera de Gran Canaria vive lo que la propia memoria del proyecto llama una tormenta perfecta: cuatro crisis que se alimentan entre sí y que ninguna política sectorial ha conseguido frenar.
- Colapso hídrico. El nivel freático ha descendido a la cota 700 m y se ha perdido el 75 % de los caudales históricos en las cumbres. La agricultura tradicional se vuelve inviable.
- Invierno demográfico. Desde 1960 se ha ido el 80 % de la población residente en las zonas altas. Sin relevo generacional no hay quien gestione el paisaje.
- Riesgo de incendio. El abandono del mosaico agroforestal ha creado una continuidad de biomasa seca que alimenta incendios de sexta generación, los que no se apagan con medios convencionales.
- Vulnerabilidad alimentaria. Una dependencia exterior del 90 % en el consumo de alimentos convierte cualquier crisis logística global en un problema local.
El problema de fondo no es la falta de datos, sino la forma de usarlos: las herramientas de gestión actuales son estáticas y lineales, y no pueden seguir el ritmo de retos que están conectados entre sí.
Solución
El LIE no es una plataforma de «smart rural». Es un sistema de soporte a la decisión que hace tres cosas que hoy no se hacen juntas:
- Diagnosticar. Cruzar el big data ambiental con el thick data ciudadano — arraigo, miedo, confianza, percepción de riesgo — para que aparezcan los patrones que ninguna de las dos fuentes revela por sí sola.
- Pronosticar. Simular escenarios con gemelos digitales y evaluar una política antes de ejecutarla. Por ejemplo: qué pasaría con el riesgo de incendio si volviera la ganadería trashumante.
- Orquestar. Conectar la capacidad de la gente con los recursos públicos, y hacerlo de forma preventiva en lugar de reactiva.
La metódica es de social system thinking y se despliega en cinco fases: arquitectura social y diagnóstico participativo; despliegue de la app y activación de «ciudadanos sensores»; construcción del gemelo digital; talleres de visualización de escenarios con informes estratégicos para la administración; y transferencia del modelo a la Red Mundial de Reservas de la Biosfera.
Hay una decisión de diseño que atraviesa todo el proyecto: la inteligencia artificial no sustituye la decisión humana, la aumenta. Procesa la complejidad para que la deliberación democrática tenga con qué trabajar. Y mide lo que la administración no suele medir — la esperanza, el miedo, la confianza — porque son justamente las variables que deciden si alguien se queda o se va.
Resultados
El proyecto está en preparación, con un plazo de ejecución previsto de 2025 a 2026. Lo que sigue es a lo que se compromete, no lo que ya ha entregado.
- Monitorización profunda. Digitalizar la escucha del territorio con la app del LIE, integrando indicadores duros (agua, suelo) y blandos (arraigo, percepción de riesgo).
- Anticipación de escenarios. Generar simulaciones predictivas que permitan prevenir crisis en lugar de gestionarlas cuando ya han ocurrido.
- Activación comunitaria. Formar una red de 30 facilitadores locales y dar a la ciudadanía capacidad para liderar microproyectos apoyados en evidencias.
El modelo se plantea en código abierto y escalable: acabada la subvención, el mantenimiento se integra en la estructura del Cabildo, y el sistema queda replicable en otras áreas protegidas.
Objetivos de Desarrollo Sostenible
Metas sobre las que actúa el proyecto y contribución concreta a cada una.
Incorpora el descenso del nivel freático y la pérdida de caudales en cumbres como variables del modelo, para que las decisiones sobre riego y gestión del agua se tomen sobre datos y no sobre inercias.
Investigación aplicada que lleva gemelos digitales e inteligencia artificial a la gestión de un espacio protegido, en código abierto y con vocación de replicarse en otras reservas.
Planificación participativa con simulación previa: la comunidad ve el efecto de una decisión antes de tomarla. El sistema de alertas cruza riesgo físico y vulnerabilidad social para reducir el riesgo de desastre en los asentamientos de cumbre.
Gobernanza anticipatoria frente a un régimen climático cambiante, con una red de 30 facilitadores locales formados para sostener la capacidad de adaptación en el territorio.
Simula la recuperación del mosaico agroforestal y de la ganadería trashumante como forma de romper la continuidad de biomasa seca que alimenta los incendios de sexta generación.
Consorcio público-privado multiactor: asociaciones vecinales, de regantes, agrarias, ganaderas y ecologistas junto a la administración insular y socios tecnológicos.






